CARMINA MACARONICA SELECTA

"Quid contentandum nisi contentamus amigos? / Hoc mihi servitium facias, tu deinde comanda, / nam, giandussa mihi veniat in culmine nasi, / ni pro te posthac Paradisos mille refudem", Baldus, V, 9, 295-298

viernes, 16 de febrero de 2018

LA MACARRONEA DE JUAN DE VERGARA: Traducción (II)


¡Que se meta la lengua en el culo el Homero latino1,
Pues en demandas2 no aparece quien te supere!
No obstante, Baldo, en estas cosas que me preguntas,
Mal podrán apañarse los nuevos agentes que tienes;              10
Empero, como pueda, a mis culatas rogando,
Y tomando barrizo grueso, y gruesa Minerva3,
Desataré los nudos, aunque cortarlos sería
Mejor, como otrora desuniera el Magno Alejandro
Yugos enmarañados de muchos ronzales4, y luego                  15
Los plantó Isabel por igual en sus propias empresas5.
No obstante, volvamos al rumbo de donde nos hemos salido:
El que la curia del Rey revuelta a tí te parece,
Y todo distinto lo ves y de diferente calaña:
Uno, te sorprendes acaso, busca pensiones,                           20
Otro obispados, otro en los asuntos ajenos









1 Virgilio.
2 En el sentido de “pregunta” (cf. glosario, s.v. ‘demanda’).
3 Cf. glosario, s.v. 'barrizo'. En Forcellini t. III, s.v. ‘Minerua’ p. 248 se lee que “pingui [CIC. De amic., 5, 19]seu crassa Minerua [HOR..Sat., 2,2,3] aliquid facere est simplicius, rudius uel indoctius”. Esta declaración programática nos advierte que el autor se va a expresar con llaneza y sin ambages.
4 Esta digresión hace referencia a “la leyenda contada por el historiador Quinto Curcio: al llegar el emperador Alejandro a Gordio, le enseñaron en un templo un yugo atado por un nudo muy intrincado, y le dijeron que el que fuese capaz de desatarlo sería señor de Asia; entonces Alejandro sacó la espada y cortó el nudo, comentando: da lo mismo (tanto monta) cortar como desatar” (cf. J. PÉREZ, “El asalto al poder. Isabel la Católica en el trono de Castilla”, Historia 16, año XIII, nº150, p. 16).

5 Según indicación de la propia cancillería el yugo con las coyundas es la divisa del rey, el manojo de flechas es la divisa de la reina (cf. J. GIL, “Los emblemas de los Reyes Católicos”, Humanismo y Pervivencia del Mundo Clásico II. 1. Homenaje al Profesor Luis Gil (1996), p. 388 n. 15). Sobre el significado político del yugo, que Fernando adoptó en su juventud, se pronuncia el mismo J. Gil: “desatar el nudo de Gordio suponía hacerse con el dominio de Asia, luego con tal empresa Fernando el Católico manifestaba su intención de rivalizar directamente con Alejandro, el conquistador de la India [...] el descubrimiento de un Nuevo Mundo vino a hacer posible por unos años el ensueño indiano del aragonés” (cf. J. GIL, o.c., p. 387). Por otra parte, el lema “tanto monta” , al que se le añaden gratuitamente las palabras “Isabel como Fernando”, nunca fue el lema de los Reyes Católicos, sino el de Fernando. Las dos palabras (“tanto monta”) no son más que el comentario al yugo y al nudo que figuran en las armas del Rey Católico, y son un recuerdo erudito de la leyenda del nudo gordiano (cf. J. PÉREZ, o.c., p. 16).

LA MACARRONEA DE JUAN DE VERGARA: Edición crítica (II)


 Se metat in culum linguam Latinus Homerus,
In demandis enim non te prestantior alter !
Attamen in cosis istis, quas, Balde, preguntas,
Soluere vix poterunt tibi modo negotiantes;                       10
Sed tamen, vt potero, nostris orando culatis
Atque barrizo groso grosaque Minerua,
Enodabo nodos, quamuis cortare fuisset
Satius, vt quondam multis impexa capistris
Magnus Alexander juga spiccauit, et inde                           15
Hisabela suis plantauit pariter armis.
Attamen ad cursum boluamus vnde digressi,
Quod confussa tibi parescit curia Regis,
Diuerseque artis diuersaque cuncta videntur:
Pensiones vnus, miraris forte, procurat,                             20
Obispatos alter, alter in rebus agenis







________________________________________________________________________
7 VERG. Aen. 12, 707 stupet ipse Latinus || HOR. epist. 2, 1, 50 Ennius, et sapiens et fortis et alter #Homerus# MART. 14, 57 quod nec Vergilius nec carmine dicit #Homerus# TIBVLL. 3, 7, 180 Valgius: aeterno proprior non alter #Homero# IVV. 6, 436-437 committit uates et comparat, inde Maronem / atque alia parte in trutina suspendit #Homerum# FOL. Mosch. T Pr. 79-80 Vergilium sensi: quod Homerus laudibus aequat, / Parnasi geminum cepit uterque iugum 8 VERG. Aen. 6, 164 quo non #praestantior alter# 9 FOL. Baldus P IV 358 sed male Zambellus cosis praticatus in illis ib. T IV 279 sed male Zambellus cosis expertus in illis || ib. P X 9 Cingar ait: “magnam cosam mihi, #Balde#, domandas ib. T XII 14 Cingar ait: “magnas o res mihi, #Balde#, richiedis ib. T XIII 463 respondet Cingar: "nimis optas, #Balde#, quid inquis? 10 STAT. Theb. 12, 10 #soluere, uix# || MART. 7, 28, 9-10 scire libet uerum? res est haec ardua! sed tu / quod tibi uis dici, Fusce, potes || OV. met. 13, 863 #tibi; modo# 11 OV. epist. 20, 219 #sed tamen ut# quaerat quis sim qualisque, uideto || id.. Pont. 1, 2, 91 #ut poterat# || FOL. Baldus P I 219- T I 281 #cascando culattas# 12 HOR. sat.. 2, 2, 3 #crassaque Minerua# FOL. Baldus P II 121 Parma facit grossas scocias #grossosque# melones id. T II 310 Parma facit grossos scocias #grossasque# melones 14 OV. fast. 2, 799 #ut quondam# 15 FOL. Baldus T XVI 232 quem dum forte trahit propter #spiccare# Lonardus ib. T IV 313 rocham cum fuso de sub galone spicauit 16 VERG. Aen. 6, 769 pariter pietate uel #armis# || FOL. Baldus T IX 269 plantarunt, ubi stant gambae brazzique tacati 17 VERG. Aen. 5, 834 ad hunc alii cursum contendere iussi || ib. 4, 80 post ubi digressi 19 OV. met. 4, 406 #diuersaeque# ib. 11, 641 diuersae tertius artis || VERG. Aen. 9, 623 #cuncta uidentem# 20 IVV. 9, 63 "improbus es cum poscis", ait. Sed pensio clamat

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10 negotiantes M1M2 : negociantes Paz 12 groso grosaque M2Paz : großo, grosaq M1 13 enodabo M1M2 : enodavo Paz || quamuis M2 : quamvis Paz : quanuis M1 14 satius : Statius Torres 15 spiccauit correxi cf. FOL. Baldus T XVI 232 et IV 313 : specauit M2 : despedaçauit M1 : alias "spadagauit" in marg. M1 : secauit Paz 16 Hisabella M2Paz : Isabella M1 || plantauit : platauit López 18 confussa M2Paz : confusa M1 19 diuerseque artis M2 : diverseque artis Paz : diuersęq artes M1 20 pensiones M1M2 : pensionis Paz || miraris, forte M2 : miraris forte, M1Paz 21 alter in M2Paz : alterq in M1 || agenis M1 : egenis M2Paz

sábado, 10 de febrero de 2018

LA MACARRONEA DE JUAN DE VERGARA: Traducción (I)


 AL SEÑOR BALDO CAXCONINACIO

"MAESTRO DEL ARTE MACARRÓNICA"

NOMBRADO EN LAS ISLAS CALIFORNIAS1 

ZINGAR2, SU CAPELLÁN Y PICAPEDRERO3

EN RESPUESTA DE CIERTO EPIGRAMA 

RECIÉN RECIBIDO DE DICHO CIRCUNSPECTO SEÑOR 




Altísimas dudas dio en tocar hace poco tu Musa,

Y tantos versos, Baldo, te dictaron las Musas,

Al cual los poetas ceden4, cede el propio Cocayo5,

¡Que pásmese el Helicón, Citerón, el Parnaso, y Apolo6,

Y calle7 el ciego8, que con ciego hilo nos trama                                5

Tamañas mentiras de Aquiles, del Ulises y Eneas9!





1 En Las Sergas de Espladián (1510) aparece por primera vez referencia a California, isla imaginaria de los mares de la India Oriental, “isla muy próxima al Paraíso terrestre y en la cual hay gran abundancia de oro y piedras preciosas”. Aquí se toma con el valor de lugar imaginario, para aludir irónicamente a la impericia del corresponsal de Vergara.
2 Vergara adopta gustosamente como pseudónimo la personalidad de Cíngar, el pícaro compañero y servidor del campeador Baldo, adoptando una posición de inferioridad desde la que moverse con más desenvoltura en sus invectivas.
3 Sobre esta expresión véase aquí.
4 Empleo irónico del tópico del sobrepujamiento, utilizado por primera vez en la poesía latina por Estacio, preferentemente bajo la forma cedat nunc... (cf. E.R.CURTIUS, La littérature européenne et le Moyen Âge latin, Presses Universitaires de France, 1991, p. 270; J.M. MAESTRE, “El tópico del sobrepujamiento en la literatura latina renacentista, Anales de la Universidad de Cádiz V-VI (1988-1989), pp. 167-192)
5 Merlinus Cocaius es el pseudónimo adoptado por Teófilo Folengo en las redd. P (1517) y T (1521) de sus macarroneas.
6 El Citerón y el Helicón eran dos montañas vecinas. En las laderas del Helicón vivían las Musas de Beocia, a las que Apolo dirige en sus cantos en torno a la fuente de Hipocrene. El Parnaso era una montaña consagrada a Apolo, donde, como dios de la música y de la poesía, era representado presidiendo los concursos de las Musas.
7 Eco del taceat superata vetustas de Claudiano (Contra Rufinum, I ,280), nueva expresión del topos aludido en n. 4. Vergara recreará esta iunctura en su Callioperria, v. 11: “Vera canam. Sileat multum mentita vetustas”. Es de influencia erasmiana el hecho de que el poeta se niegue a prestar crédito a las Musas paganas (cf. J. M. MAESTRE, El humanismo Alcañizano del siglo XVI, Cádiz 1990, p. 22).
8 Homero

9 Personajes de la Ilíada de Homero.

LA MACARRONEA DE JUAN DE VERGARA: Edición crítica (I)


  AD DOMINVM BALDVM CAXCONINACIVM                                  a

MACARRONICAE ARTIS PERITISSIMVM                                           b

                      IN INSVLIS CALIPHORNIS COGNOMINATVM                                    c

ZINGAR SVVS CAPELLANVS ET PICAPEDRERVS                           d

IN RESPONSIONE CVIVSDAM EPIGRAMATIS                                   e

NVPER AD SE MISSI A PRAEDICTO CIRCVNSPECTO DOMINO                f




Altissimas dubdas dudum tua Musa tocauit,

Totque tibi, Balde, dictarunt carmina Muse,

Quo cedent vates, cedet Cocaius et ipse;

Helicon obstupeat, Citheron, Parnasus, Apolo,

Et callet cecus, ceco qui stamine tramat                                           5

Tantas mentiras Aquillis, Vlixis, Eneae!





___________________________________________________________________________
1 FOL. Libellus de laudibus Merlini P f. 2r, 1-4 dudum, serenissime comes, adeo meum imbalordasti ceruellum, ut tibi... ib. T p. 7, 14-16 Dudum, serenissime princeps, adeo meum imbalordasti ceruellum, ut tibi... || OV. am. 3, 1, 27 #tua Musa# || FOL. Mosch. T II 253-254 quo uerbo magnus moscarum clamor Olympum / toccauit 2 STAT. silu. 4, 2, 55 #carmina Musas# 3 STAT. silu. 4, 3, 119-20 cedamus; chely, iam repone cantus:/ uates sanctior incipit, tacendum est 4 VERG. Aen. 7, 641; ib. 10, 163 Pandite nunc Helicona, deae, cantusque mouete MANIL. 1, 4-5 aggredior primusque nouis Helicona mouere / cantibus VERG. georg. 3,43 uocat ingenti clamore Cithaeron id. Aen. 4, 303 uocat clamore Cithaeron STAT. Theb. 8, 346 stupet insolito clangore Cithaeron ib. 4, 447-448 ingemuit Dirce maestusque Cithaeron / et non uae clamosae stupuere silentia ualles || SIL. 15, 311 Parnasusque biceps Phoeboque loquentia saxa || STAT. Theb. 3, 628 ante nefas, unique tacet tibi noster #Apollo# id. silu. 5, 5, 55 #Apollo# / non tacuit 5 STAT. Theb. 5, 1, 168-169 #caeco# / #stamina# VERG. Aen. 6, 30 caeca regens filo uestigia 5-6 SIL. 2, 180-182 sed enim arte pudica / fallacis totiens reuoluto #stamine# telae / deceptus, mersum pelago iactarat Vlixem


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Poema Latino Macarronico sacado de copia del originl. de Juan de Vergara supra titulum in M2 legitur || INCERTI AVTHORIS MACARRONEA / AD DOMINVM BALDVM ZINGAR SVVS CAPELLANVS M1 e RESPONSIONES Torres || EPIGRAMATIS M2 cf. ThLL, V / 2, 666, 9 : EPIGRAMMATIS PazLópez f PRAEDICTO M2 : PREDICTO Paz || CIRCVNSPECTO PazLópez : CIRCINISPECTO M2 1 dubdas M2Paz : dudas M1 || tua musa M2Paz : mea Musa M1 2 totque tibi M2Paz : utque tibi M1 || muse M2Paz : Musę M1 3 quo cedent M2Paz : concedent M1 || Cocaius López : Coraius M2Paz : Coranius M1 || ipse PazLópez : ipe M2 : ipê M1 4 Helicon obstupeat M2Paz : Helicon obstupet M1 || Citheron, Parnasus, Apolo Paz : Citheron, Parnasus, apolo M2 : Cytheron, Parnasus, Appollo M1 5 tramat M1 : tramãt M2 : tramant Paz 6 Aquillis, Vlixis, Eneae correxi : aquilles ulixes Eneę M2 : Aquiles, Ulixes, Eneae Paz : Achilles, Ulixes, Aeneas López : Vlixis, Achillis, Aeneae M1


viernes, 26 de enero de 2018

LA MACARRONEA DE FRANCISCO PACHECO: Contexto macarrónico






La macarronea de Francisco Pacheco es la más extensa de las conocidas en España hasta la fecha1. Cronológicamente –si se da por válida la fecha de 1565 presente en el manucrito de la Bancroft Library-, ocupa el cuarto lugar, a unos 13 años del poema en dísticos elegíacos de Juan Méndez Nieto (circa 1552) y a escasos años (1571) de las macarroneas compuestas en honor de la batalla de Lepanto. A nivel estilístico se aleja de la primera fase de la producción macarrónica española representada por las epístolas de Juan de Vergara, de Diego Sánchez y el poemita de Méndez Nieto, y se acerca a la fase clasicista y normativa que inician las macarroneas lepantinas –sólo interrumpida por la anomalía múltiple que representa el emblema macarrónico “otiositas vitanda” (1605)- . Estas tres primeras macarroneas tienen en común cierto grado de descuido en el aspecto métrico y prosódico –aunque en mucha menor medida en el poema de Pacheco-, que se aleja del modelo de perfección folenguiano, y se acerca, en cierta manera paralela, al estilo deliberadamente descuidado de los poetas macarrónicos prefolenguianos. Lo más peculiar y característico, empero, de la macarronea de Pacheco se sitúa en el terreno argumental y lingüístico; la temática amorosa que le es propia no volverá nunca a ser protagonista en la macarronea española, y sólo aparecerá tangencialmente en su vertiente erótica de forma muy tardía en la Pepinada (1812) de Sánchez Barbero –junto, curiosamente, a la existencia de un cuerpo de glosas marginales-, la última de las composiciones conocidas compuesta en España. En cuanto al aspecto lingüístico es necesario observar, junto a Montero y Solís “como aportación original […] la inserción, entre la paródica verborrea del macarronismo, de un buen número de palabras del argot germanesco pertenecientes al ámbito de la prostitución y la picaresca”2. Las influencias folenguianas son muy evidentes, a nivel incluso de calcos textuales y referencias directas a Merlín Cocayo, en la primera de las macarroneas españolas conocidas, la de Juan de Vergara. Estas influencias se hacen intrínsecas, y no se manifiestan abiertamente en la epístola del Dr. Sánchez ni en el poemita de Méndez Nieto (quienes, como Pacheco, no necesitan justificar a esas alturas su elección de género), y reaparecen con fuerza a nivel textual y estructural en la macarronea de Pacheco.











1 Sobre la macarronea española puede verse J. M. Domínguez Leal, ‘Compendio de la poesía macarrónica en España y de su influencia en la literatura española’, Calamus renascens, 2 (2001), 199-221; ‘Una experiencia literaria insólita: El emblema macarrónico “otiositas vitanda”’, Minerva, 15 (2001), 89-114; ‘La poesía macarrónica de Tomás de Iriarte’, Fortunatae, 13 (2002), 89-106; ‘La influencia de la poesía macarrónica en la poesía latina humanista en España: La “Callioperria” de Juan de Vergara’, Myrtia, 17 (2002), 297-312; ‘La influencia folenguiana en la primera macarronea española’, Quaderni Folenghiani, 4 (2002-2003), 49-65; ‘La poesía macarrónica en España: definiciones y ejemplos’, Per Abbat, 2 (2007), 103-110; 'Influencias folenguianas en las Macarroneas del Maestro Martínez y Juan Escribano sobre las victoria de Lepanto (1571)', Quaderni Folenghiani, 6-7 (2006-2009), 91-112; y puede consultarse también últimamente mi blog “La poesía macarrónica en España” (http://poesiamacarronica.blogspot.com.es/).

2 Juan Montero y José Solís de los Santos, ‘La macarronea sevillana del licenciado Francisco Pacheco’, en Pedro M. Piñero Ramírez (ed.), DEJAR HABLAR A LOS TEXTOS. Homenaje a Francisco Márquez Villanueva, Sevilla: Universidad de Sevilla, 2005)Tomo I, p. 657.

viernes, 19 de enero de 2018

CONCLUSIONES SOBRE LAS MACARRONEAS DE LOS DRS. DIEGO SÁNCHEZ Y MÉNDEZ NIETO




 Los Drs. Sánchez y Méndez, proceden de un mismo medio en épocas no demasiado alejadas. Ambos corresponden al modelo del médico chocarrero ya aludido, y sus peripecias vitales presentan ciertos paralelismos picarescos. Nos hallamos, así, ante una producción macarrónica, la inmediatamente posterior a la obra liminar de Juan de Vergara, que se desarrolla en torno o en referencia al Estudio salmantino, y a su ambiente estudiantil, que es retratado implícita o explícitamente. Fue el caldo de cultivo de una macarronea de circunstancias, llena de licencias métrico-prosódicas, similar, pues, en su ambiente y desarrollo a la producción de los macarrónicos prefolenguianos, que no elude, como se ha visto en el caso de Méndez, el homenaje al hispano predecesor. Será ya con la macarronea de Francisco Pacheco que se escalará un peldaño fundamental en la, digamos, "folenguización" de la macarronea española.

viernes, 12 de enero de 2018

LA MACARRONEA DE JUAN MÉNDEZ NIETO: Transmisión y ediciones del poema.





De acuerdo con lo señalado por Luis S. Granjel, la macarronea fue copiada en el manuscrito de los Discursos entre noviembre de 1606 y febrero de 1607, aunque no de mano del propio Méndez, como señala la propia Teresa Santander, en su descripción del manuscrito, que cito en parte1:

El texto va escrito a línea tirada. Todos los folios del manuscrito llevan un margen, marcado a pluma, para separar el texto de las notas. El número de líneas del texto oscila de 27 a 37 y en todas las páginas lleva reclamos horizontales. La tabla está escrita a dos columnas, separadas por dos líneas de pluma en el centro.
Es el manuscrito original de los Discursos medicinales y en gran parte autógrafo. La firma de Juan Méndez Nieto se halla en el folio 1 vuelto. Su mano escribió además los folios 113-494 del manuscrito, las tres últimas líneas del folio 1 recto y algunas correcciones y adiciones en los folios 19, 51v y 52v. es curioso observar que todas las páginas escritas por su mano van encabezadas por una pequeña cruz, incluso en la tabla.

El atento lector que haya cruzado ya las informaciones proporcionadas por los profesores Granjel y Santander habrá podido deducir que, verosímilmente, la parte inicial del manuscrito autógrafo debió de volver a ser copiada por otra mano a causa de un indeterminado deterioro del original, en el momento en que la pérdida progresiva de su vista le hacía a Méndez muy dificultoso ocuparse de esta labor de recopia. Puede apoyar esta hipótesis la anotación del propio Méndez que sitúa el comienzo de redacción de la obra el 23 de noviembre de 2006, siendo, “las tres horas después de media noche con mi propia mano y sin antojos”. Esta excusatio non petita, que intenta justificar su autoría previa de las partes heterógrafas del manuscrito, nos coloca ante las penalidades que el proceso de escritura representó para el propio Méndez, quien totalmente “impedido de la vista corporal” en 1616, no pudo siquiera firmar el poder que otorgó en Cartagena de Indias a favor del solicitador madrileño Francisco de Torres. En ese interregno, Méndez sólo llegó a poder añadir algunas líneas en el folio 1r, y hacer algunas correcciones a vuelo de pluma que señala la prof. Santander.

Estos condicionamientos de transmisión dan razón de algunos problemas textuales que presenta el texto manuscrito de la macarronea. Dicha composición fue editada por J. Domínguez Bordona2 en 1935, y transcrita recientemente por Gregorio Del Ser Quijano y Luis E. Rodríguez-San Pedro3.

Mi edicíón.

La confrontación con el manuscrito original en facsímil me ha hecho ver que existe una clara labor de emendatio en el primero de los editores, y, otra, involuntaria, en el caso de los segundos. Ofrezco en mi tesis mi edición crítica del texto, donde citaré al manuscrito en facsímil como M, a los editores como Domínguez y S et R, respectivamente, y edd., cuando coincidan en sus lecturas apartándose de M. Sus lecturas obviamente descriptae de M no serán mencionadas en el aparato crítico. Me aparto, asimismo, de las normas de transcripción de los prof. Del Ser y Rodríguez en algún punto concreto del manuscrito, que será convenientemente señalado, y he actualizado la puntuación según mi propio criterio.

De la editio del poema, que se reproduce a continuación, puede observarse que los problemas textuales se concentran en la parte final (vv. 16, 17, 18, 21 y 22). Esto nos hace suponer que el copista del manuscrito original de Méndez Nieto –quizás su yerno4-, debió encontrar el texto particularmente difícil de transcribir en esta parte del folio, deteriorado por la humedad o por otro agente externo indeterminado, en una época en que la ceguera creciente del autor de los Discursos Medicinales le impedía ocuparse siquiera de la labor de corrección detallada de la redacción final de su obra.






1 cf. Méndez, Discursos, p. XXXIX
2 Éste realizó una transcripción incompleta, modernizando la ortografía, omitiendo algunas frases y presciendo por completo de las anotaciones marginales, en el Boletín de la Real Academia de la Historia, CVII (1935), pp. 171-288, y CVIII (1936), pp. 49-98 y 605-656. Dicha transcripción fue recuperada en el tomo XIII y último de Documentos inéditos para la Historia de España, Madrid, 1957, bajo el título de Discursos Medicinales del Licenciado Juan Méndez Nieto. La macarronea aparece en la página 43, y es por esta edición por la que cito a Domínguez Bordona.
3 Vénse sus ‘Normas de transcripción’ en Méndez, Discursos, pp. XLIII-XLIV.

4 Declara Méndez Nieto que fueron escritos sus Discursos “a ruego y pedimdo del licdo Gonçález de Mendoça my yerno”, quien pudo muy bien colaborar en su labor de redacción del manuscrito.


Imagen: Explicit del poema en la edición facsímil (1988)

viernes, 5 de enero de 2018

EL MACARRONEO DE JUAN MÉNDEZ NIETO: léxico, sintáxis, prosodia y métrica.





1.El léxico macarrónico.

En el poemita de circunstancias de Nieto los macarronismos existentes son todos léxicos, sin presencia de morfológicos, heteróclitos, de locución, semánticos, o folenguianos.

1.1.Frecuencia de los macarronismos.

Hay 9 versos íntegramente latinos, 7 son polimacarrónicos, y 6 monomacarrónicos.

1.2.Función estilística de los macarronismos.

El predominio de los versos puramente latinos es indicio del escaso interés del autor por un aprovechamiento artístico que el macarroneo habría puesto a su alcance, justificado en parte por el propio carácter de la composición, y su brevedad. Así, los macarronismos son empleados como actualizadores lingüísticos de los referentes materiales de la realidad castiza retratada (rosquibus, morcillarum, alforgis, pernile, arropis, bandujum, aguela, albardam, taffarra), y la mayoría de los pocos restantes serían puramente intercambiables con su equivalente latino, y neutros desde un punto de vista estilístico (desates, noche, rellenus, juegus). Solamente, en el v. 15 puede verse un leve juego estilítico en el que confluyen la construcción paralelística, la rima interna, y la paronomasia (tragauit statim quaecumque traganda hallauit).

2.Sintáxis macarrónica.

No puede señalarse en la macarronea de Méndez desviaciones respecto a las normas clásicas.

3.Prosodia macarrónica.

3.1.Rasgos generales.

La prosodia del poema es irregular, y descuidada, favorecida por el hecho de haber sido en gran medida improvisada -lo que puede explicar, por su valor mnemotécnico, la repetición de vocablos como nummos y perdidit-, y luego transcrita al descuido. Las irregularidades prosódicas, latinas y macarrónicas, afectan a 11 vv. (1, 3, 5, 7, 8, 11, 12, 13, 15, 21, 22), es decir, el 50% del total.

3.1.1.Prosodia de las palabras latinas.

La regularidad prosódica está, en este caso, marcada por la necesidad del improvisador de ajustarse al molde métrico regular, y, aparte de dos alargamientos en arsis (almē, v. 1; et, v. 3, 9, 10, 12, 16, 21), existen alargamientos de sílabas breves para ajustarse al espondeo (erit, v. 3; stātim, v. 15; querītur, v. 21; an, v. 21), y abreviaciones de silabas largas por exigencias del pie troqueo (altĭssimam, v. 5; terră, abl. v. 7; mĭttebat, v. 13), con ruptura de la ley de la posición en un par de casos.

3.1.2.Prosodia de las palabras macarrónicas.

La prosodia de los macarronismos léxicos sufre de las necesidades de ajuste al molde del pie métrico preestablecido, con dos casos de abreviación de terminaciones de ablativo (blanquis, v. 11; taffarra, v. 22), otro que implica la retrotracción del acento natural, en contra de las disposiciones prosódicas folenguianas que piden respetar la ley de la penúltima (rellĕnus, v. 12), junto a un caso de ruptura de la ley de la posición, ortográfica en todo caso (ărropis, v. 12).

4.Métrica macarrónica.

4.1.Características.

La composición de Méndez consta de 11 dísticos elegíacos.

I. Hexámetros.




a) Los cuatro primeros pies: distribución de dáctilos y espondeos.

TIP.
TOTAL
Nº ORDEN Mend.
Nº ORDEN VERG. Aen.
Nº ORDEN OV. met.
DSSS
3=27,27%
1
1
2
SSSS
2=18,18%
2
5
15
DSSD
2=18,18%
3
9
3
SDDS
1=9.09%
4
8
-
SDSD
1=9,09%
5
11
-
SSSD
1=9,09%
6
13
-
SSDD
1=9,09%
7
14
16

11





Hay correspondencia con las series clásicas.

b) Elisiones.

No hay elisiones en los hexámetros de Mend., aunque sí tres hiatos. Entre ellos se encuentra una ecthlipsis, es decir, hiato despúes de –m final (v. 7).

c) Cesura y monosílabo ante cesura.

Todos los hexámetros presentan cesura pentemímeres. El único monosílabo ante cesura se da en el verso 21, que aparece precedido de otro monosílabo, el caso mayoritario según la norma clásica.

d)Estructura silábica y finales de hexámetros: el monosílabo final.

TIPOLOGÍA
TOTAL
VERG.
OV.
2 + 3
8=72,72%
32 %
35,5 %
3 + 2
3=27,27%
53,50%
55 %

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Las series más y menos frecuentes corresponden con las empleadas por Virgilio y Ovidio. No hay monosílabo final, evitado de preferencia por la norma clásica.

II. Pentámetros.

a) Los dos primeros pies: distribución de dáctilos y espondeos.

TIP.
TOTAL
OV.
SS
4=36,36%
8,4 %
DS
3=27,27%
52,4 %
DD
2=18,18%
30,9 %
SD
2=18,18%
8,3 %

11





La distribución de las series se asimila a la ovidiana.

b) Elisiones.

Hay una única elisión en la segunda arsis (v. 4), así como ausencia de hiato.

c) Monosílabo ante cesura.

No hay monosílabo ante cesura en los pentámetros de Ignat.

d) Estructuras morfológica y silábica y finales de pentámetro: el monosílabo final.

TIPOLOGÍAS
TOTALES
OV.
VERBOS
5

6=54,54%

80 %
SUSTANTIVOS
1
ADJ. PRON.
4
4=36,36%
17 %
ADVERBIOS
1
1=9,09%
3 %


Es notable el respeto por los finales clásicos en su estructura morfológica. En cuanto a la estructura silábica la única forma presente es el bisílabo final, tan frecuente en Ovidio.





Imagen: Incipit del poema en el facsímil del manuscrito original (1988)